viernes, 31 de julio de 2020
La necesidad de creer en un poder superior
viernes, 26 de junio de 2020
Miserables
Diferencia de clase
Separar a las personas por clases, tomando como parámetro el poder adquisitivo no me parece suficiente para comprender lo complicado de las diferencias sociales. Pensar que solo existen personas pobres y personas ricas es un criterio demasiado básico. Yo lo considero una separación absurda. Porque al final, tanto los personas que ganan más dinero por su trabajo como las que ganan menos, siguen siendo trabajadores. Un futbolista y un barrendero, al fin, siguen siendo empleados o están supeditados a poderes que los controlan.
Los “ricos” no son los responsables de la desigualdad, pero
tampoco los “pobres”. El problema son los que están por encima de todo ello:
los dueños de los hospitales que explotan al médico y los dueños de los
supermercados que explotan al cuidador de coches. Estas son las grandes corporaciones
que lucran con la búsqueda de bienestar, la tristeza y la esperanza. Todas
estas grandes corporaciones nos ofrecen lo que no tienen, pretenden adueñarse
de nuestra felicidad para después venderla. Digo pretenden, porque aunque
así lo parezca, no lo han logrado.
Un arquitecto que dedicó gran parte de su vida a sus
estudios para ofrecer un excelente servicio merece el poder adquisitivo que ha
logrado obtener. Un bolero que vive al día después de años de trabajar en el
mismo lugar y se ha vuelto un experto en su oficio merece ser reconocido y
respetado. ¿Y quién podría asegurar que uno es más feliz que el otro?
Los que creen dominar el mundo
El pequeño grupo de personas que cree dominar el mundo está
consciente de que aquello que ofrecen es
una mentira y luchan cada día por obligarnos a creerla. Pero no es porque sean
más poderosos que nosotros, al contrario, lo hacen porque también son conscientes
de su vulnerabilidad. Saben que ese concepto ficticio de felicidad que ellos
ofrecen no es más que un espejismo que se aleja conforme más nos acercamos. Ese
espejismo es lo que les permite sobrevivir.
Naturalmente somos capaces de ser felices con muy poco. El
concepto de felicidad es tan ambiguo que resulta absurdo creer que la única
manera de entenderlo es a través del poder adquisitivo. Pero históricamente
esta idea ha sido una herramienta muy poderosa para controlar a las personas.
El acto de hacerte pensar que no eres feliz te vuelve vulnerable a los que
comercian con la esperanza de encontrar la felicidad.
¿Quién sostiene a quién?
México es un país donde la mayoría de las personas se
sienten felices y también es uno de los países con más desigualdad. Aquí puedes
encontrar a las personas más humildes irradiando felicidad y disfrutando la
vida con lo poco o mucho que poseen. Se intuye de manera automática la mentira
y la manipulación. Es tolerada porque se cree que no nos afecta.
Todos los “marginados”, los “pobres”, los “vulnerables”, los
“menos afortunados” en realidad son los que sostienen al mundo. Generan la
energía, fuerza, voluntad, arrojo, valor, esperanza y alegría suficientes para
mantener su propia existencia. Pero, además, mantienen vivos a todos esos “poderosos”
que no pueden dejar de consumir, que se han consumido a sí mismos hasta
volverse agujeros negros, condenados a absorber todo a su alrededor para no
desaparecer. Por dentro están vacíos, no hay nada ahí, nada más allá de lo que
los “pobres”, en su infinita caridad les quieren dar. ¿Quiénes son, entonces,
los verdaderos miserables?
lunes, 22 de junio de 2020
La responsabilidad del artista
¿Quién es una artista?
¿Para qué necesitamos a los artistas?
Codependencia; ¿de quién depende nuestro bienestar?
Por lo general una persona desarrolla codependencia después de muchos años de vivir situaciones de alto estrés en su vida, como las pueden producir las personas cercanas con alguna adicción. Una característica principal de alguien codependiente es su incapacidad para aceptar sus propios sentimientos; sentir enojo, tristeza, desánimo, alegría, o cualquier otro sentimiento puede volverse algo imposible de aceptar en su propia persona. Se reprochan a sí mismos y reprimen esos sentimientos, que no desaparecen, sólo se esconden en algún rincón del ser, a la espera de alguna oportunidad de salir, por ejemplo, con pensamientos torturadores constantes que no son más que válvulas de escape, los cuales acompañan los días de estas personas y provocan que su vida sea algo difícil de sobrellevar.
Los permanentes
"debería de", "debí decir", "debí de hacer",
"debería de estar", son como taladros perforando la mente de un codependiente.
De manera constante y sistemática pueden pasar el día deseando estar en otro
lugar, haciendo otras cosas, soñando con otra vida diferente a la que tienen,
pero sin la claridad y asertividad que se requieren para llevar a cabo sus
planes. Se vuelve un sistema de tortura que forma parte de su vida diaria.
Vivir así no es saludable, pero un codependiente no puede dejar de hacerlo por
sí mismo, está fuera de control, fuera de sí. Ha pasado gran parte de su vida
reclamándose a sí mismo lo que los demás intentan hacerle entender pensando que
no se da cuenta. Sí se da cuenta, solo no sabe qué hacer con esas emociones tan
intensas.
La ira es un de esas emociones intensas que un codependiente acostumbra reprimir. Está furioso con las acciones de esa persona alcohólica o drogadicta con la que ha vivido, pero no puede decírselo porque el adicto tampoco es culpable de ser adicto, ya bastante está sufriendo al vivir esclavo del alcohol o de la droga, entonces el codependiente solo puede callar, enviar ese coraje a alguna parte de su cuerpo para que esta lo absorba. Sella las salidas del vapor haciendo que este se almacene hasta el grado de destruir su propia autoestima y descargar ese coraje contra sí mismo. Estás dinámicas en la vida del codependiente lo vuelven una persona con una tristeza permanente, o con un miedo enorme hacia la vida y hacia las personas, sentimientos que al no ser procesados de manera saludable tienden a provocar distintos grados de depresión, ansiedad o adicción.
Siempre es importante acudir con un especialista, buscar ayuda es el primer paso para desprenderse de este malestar. Como lo dije al principio, ser codependiente no tiene nada que ver con ser buena o mala persona, mucho menos con ser incapaz, es solo una forma de ser que nos está lastimando. Por consecuencia lo más sano y prudente es aceptar lo que somos, sin juzgarnos. Aceptar también que podemos estar mejor, que nuestro bienestar depende en su mayoría de nosotros mismos. Cada uno sabemos dentro de nosotros lo que deseamos de la vida, lo que nos hace felices y lo que nos lastima.
Como codependiente en recuperación puedo decirte que acudir a terapia y sobre todo; aprender a aceptarme, poco a poco me ha cambiado la vida, me doy cuenta ahora de lo insufrible que se había vuelto mi mundo y agradezco a mí mismo todos los días el haber tomado la decisión de buscar ayuda y cambiar para bien. Anímate, la vida no es ese oscuro callejón sin salida que imaginamos, tenemos derecho a sentirnos bien, hacer lo que nos gusta, disfrutar de la compañía de los demás, y sobre todo, tenemos derecho a equivocarnos y volverlo a intentar, dejemos de ser tan severos con nosotros mismos, somos simplemente seres humanos.
miércoles, 20 de mayo de 2020
Empatía; el secreto de la unidad.
Reprimir tu sensibilidad para ser hombre
Sensibilidad y empatia
martes, 12 de mayo de 2020
¿Está en la naturaleza del ser humano reprimir y ser reprimido?
Id vs Súper Ego
- Nuestra naturaleza es propensa a la autodestrucción.
- Si hiciéramos todo lo que el Id nos exige, terminaríamos destrozando toda nuestra "civilización". Piénsalo, los instintos son altamente peligrosos si se les da rienda suelta. Matar, si el instinto nos lo ordena, pone en peligro inminente a nuestro jefe o jefa.
- Nuestro Super ego está conformado según la cultura predominante del lugar donde nos tocó crecer. Bajo esas leyes comprendemos lo que es correcto e incorrecto, lo que nos hace crecer y lo que nos destruye. El Súper ego es necesario para que logremos sobrevivir dentro de la sociedad.
- El ego es el instrumento para regatear con el Super ego para que nos permita, bajo ciertas condiciones, satisfacer nuestras necesidades instintivas básicas. Podemos comer; pero hay que ganarlo, podemos copular; solo para reproducirnos. Podemos matar; por una causa más grande que nosotros, previamente aprobada por la sociedad. El problema es que estas leyes no permiten la inclusión de algunos derechos irrefutables que terminan aplastados por la intolerancia.
- Cada uno, como individuo, lucha constantemente para salvar a su propio "yo" del constante ataque de estas dos poderosas fuerzas internas y externas. Algunos pierden la batalla frente a sus instintos y son destruidos por sí mismos, o por el castigo de la sociedad por poner en riesgo el bienestar común. Otros, terminan olvidando sus propios anhelos y derechos en pos de algún dictamen social auto-impuesto o forzado por otros.
- La libertad se puede encontrar en el equilibrio. El criterio bien alimentado, puede brindar las herramientas necesarias para no dejarse manejar del todo por el Id o sucumbir a la imposición de de las ideas del Super ego.
Ejercer la facultad de nuestro propio criterio
El accidente
No alcanzó a frenar, tal vez porque estaba ebrio. Pero él siempre estaba ebrio, así estaba acostumbrado a manejar. Todos frenaron excepto ...
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¿Has sentido alguna vez que esta realidad fue diseñada con el único fin de hacerte sufrir ? ¿Te cuesta trabajo aceptar y manejar lo que está...
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Photo by Baylee Gramling on Unsplash Mi historia con el fútbol Hace apenas cinco meses que me descubrí como una mujer transgénero. Han su...











